En este artículo podrás encontrar información sobre cómo elaborar funguicidas caseros, con productos que habitualmente tenemos en casa y que usamos en nuestro día a día. Aunque no lo creas, nos ayudarán a prevenir los hongos o combatirlos nada más aparecer. Además son fungicidas ecológicos y sirven tanto para plantas de interior como plantas de exterior.
Te recomendamos que pruebes varios de estos fungicidas naturales y elijas tú mismo el que mejor te funcione en cada caso. Se suelen aplicar para prevenir y combatir, entre otros, el oídio, el mildiu o botrytis. Con ellos, conseguirás que desaparezcan las manchas marrones y manchas blancas de las hojas en tu huerto o jardín.
MANZANILLA
La manzanilla contiene calcio, potasio y azufre. Este último es el ingrediente fundamental de un buen fungicida.
Se usa principalmente para prevenir y combatir el moho blanco en semilleros y contra el mildiu.
Prepara una infusión de manzanilla, hierve la manzanilla durante 10 minutos y luego déjala reposar tapada durante 30 minutos. Aplícala directamente (sin diluir) sobre la tierra de los semilleros con un pulverizador o sobre las hojas (haz y envés).
Repetir 1 vez a la semana hasta que el hongo remita. Posteriormente se puede aplicar 1 vez al mes o cada 15 días a modo preventivo.
CANELA
La canela contiene fenol, un ingrediente que la convierte en excelente fungicida.
Se usa para prevenir y combatir el moho blanco en los semilleros. Se puede añadir al sustrato cuando hacemos la mezcla antes de sembrar las semillas o espolvorearlo sobre el sustrato del semillero una vez plantadas.
Echa 2 cucharadas de canela en polvo en un frasco de cristal y añade el agua caliente. Déjalo reposar durante 12 horas, cuélalo y aplícalo con difusor sobre tus semilleros o plantas.
Alternativamente se puede preparar una infusión, hirviendo durante 20 minutos unos 100 gramos de canela en rama en 2 litros de agua. Luego, déjala reposar y diluye 100 ml de este preparado por cada litro de agua. Finalmente rocíalo con un pulverizador sobre las hojas (haz y envés) de tus plantas.
AJO
El ajo, al igual que la manzanilla, tienen un alto contenido en azufre, por eso funciona como un buen fungicida contra hongos, especialmente el oídio. También es efectivo contra la botrytis (podredumbre de la fresa) y la roya. No nos olvidemos tampoco de los ácaros, como la araña roja, o el pulgón.
Prepara una infusión con 1 cabeza de ajo y 1 litro de agua.
- Corta en trozos pequeños los dientes de ajo (incluída la piel) y machácalos en un mortero para facilitar que el ajo se desprenda de todas sus propiedades.
- Añade el ajo picado en una olla con 1 litro de agua de lluvia (en su defecto deja reposar agua del grifo durante 24 horas y usa el agua de la capa superior sin remover).
- Tapa la olla con un paño y deja macerar el ajo un día.
- Pasado este tiempo, pon la olla al fuego hasta que empiece a hervir y déjala hervir 20 minutos a fuego lento.
- Pasado este tiempo, apaga el fuego y deja reposar el agua hasta que se enfríe.
- Cuela los trozos de ajo y vierte el líquido sin diluir en un pulverizador.
Aplicar durante 5 días, siempre a primera hora del día o a última, durante las horas de menos sol directo. Puedes pulverizar las zonas afectada y las que no están a modo preventivo.
BICARBONATO
El bicarbonato lo que hace es subir el PH del medio, lo cual impide que el hongo se instale en la planta.
Mezcla 1 cucharada de bicarbonato sódico en 1 litro de agua y añádele un poco de jabón y otro poco de aceite. Aplícalo 1 vez por semana una vez se ha puesto el sol.
ASPIRINA
La aspirina tiene ácido acetilsalicílico y eso la hace un buen fungicida.
Disuelve 1 aspirina en 1 litro de agua y pulveriza 1 vez al mes las hojas de tu planta.
VINAGRE
Gracias al ácido acético, el vinagre tiene un efecto similar pero inverso al del bicarbonato, lo que hace es bajar el PH del medio para que el hongo no se pueda instalar.
Mezcla 1 parte de vinagre por 10 de agua. Aplícalo 2 veces por semana.
LECHE
El ácido láctico que es un fungicida natural y la proteína de la leche tiene aparentemente un efecto antiséptico en el hongo.
Es muy efectiva contra el mildiu, que es ese polvo blanco que aparece sobre las hojas.
Mezcla 4 partes de agua de lluvia (en su defecto deja reposar agua del grifo durante 24 horas y usar el agua de la capa superior sin remover) con entre 1 parte de leche desnatada.
Aplícalo con difusor a plena luz del sol cada 15 días a modo preventivo. Si la planta ya está infectada, hay que cortar las hojas afectadas y rociar durante 2 días seguidos todas las semanas al atardecer todas las hojas (haz y envés). A esta mezcla se puede añadir también 10 gramos bicarbonato ya que actuará como cicatrizante n el corte de las hojas impidiendo que se recontagien.







