El rabanito es una planta muy fácil de cultivar, de hecho, se recomienda a los principiantes empezar por este cultivo, ya que apenas una semana ya se pueden comenzar a ver los primeros brotes. Se puede cultivar prácticamente en cualquier época del año.
Idealmente no se trasplanta, sino que se siembra y cosecha en un lugar fijo. Esto no significa que no puedan trasplantarse y cosecharse con éxito. De hecho, es así como os lo mostraré en mi video.
Es importante saber que el rabanito es una planta muy sensible a la falta de luz, es decir, necesita sol directo y abundante para crecer correctamente y, si no tiene sol, como es el caso en este video, veréis que sus hojas se estiran y crecen demasiado, sin embargo, su raíz no se desarrolla y engorda como es de esperar.
Para que las raíces se desarrollen correctamente, las semillas o plántulas deben sembrarse a una distancia mínima de 5 cm, de lo contrario puedes observar que algunos tallos se van a ahilar en busca de la luz y la raíz reservante no engorda bien.
El sustrato debe estar bien suelto y húmedo, sin llegar a encharcarse. Puedes añadir perlita y vermiculita a tu sustrato para conseguirlo. Un suelo poco húmedo hará que tus rabanitos se agrieten o tengan un sabor más picante o amargo.
No añadas fertilizantes a tus rabanitos. El nitrógeno especialmente hace que las hojas crezcan bien pero no se desarrolle la raíz.
El tiempo límite para cosecharlos es 2 meses, si los dejas en la tierra más tiempo es muy probable que se reblandezcan. Te darás cuenta de que es hora de cosechar tus rabanitos cuando veas asomar la raíz y ésta tenga unos 2-3 cm de diámetro.

