Si quieres conservar tus plantas aromáticas durante más tiempo, puedes deshidratarlas o secarlas para almacenarlas y usarlas cuando las necesites sin preocuparte de que se estropeen.
AL AIRE LIBRE
Se trata del método más natural y consiste en cortar varias ramas de la planta deseada, prestando especial atención a que las hojas estén sanas y fuertes.
Puedes lavar las ramas con agua para quitar cualquier tipo de suciedad o polvo que puedan tener y dejarlas escurrir.
A continuación átalas en un ramillete y cuélgalo a la sombra en un lugar ventilado, fresco y seco.
Tras varios días verás que las hojas se han oscurecido y se rompen al apretarlas, esto te indicará que ya están secas o deshidratadas.
Es el momento de desprender las hojas con cuidado para almacenarlas.
EN EL HORNO
Este método es menos natural pero más rápido y consiste en hornear a baja temperatura las hojas de tus plantas durante una o varias horas, dependiendo del tipo de hoja y la cantidad.
Recolecta las hojas que estén más sanas y fuertes y deshecha las dañadas o enfermas.
Luego coloca las hojas en una bandeja, introdúcelas en el horno, el cual habrás previamente configurado a 50ºC y con ventilador encendido.
Verás que poco a poco tus hojas se irán oscureciendo y encogiendo. Si las hojas que has colocado son finas y la cantidad no es mucha, seguramente se deshidraten entre 45-60 minutos. Si, por el contrario, has colocado mucha cantidad de hojas y éstas son robustas, puede que el proceso de secado tarde 1 o varias horas.
Lo mejor es ir comprobando de vez en cuando palpando las hojas y cuando veas que se deshacen al apretarlas significará que ya están listas para almacenar.
EN EL MICROONDAS
Se trata de un método exprés muy parecido al del horno, sólo que en esta ocasión usaremos el microondas y potencia máxima.
De nuevo, elige siempre las hojas que parezcan más sanas y fuertes y deshazte de las que estén dañadas o enfermas.
Colócalas en un plato y mételas en el microondas. Empieza con 1 minuto a máxima potencia y ve comprobando la evolución. En función de ello, irás programando más o menos segundos hasta que compruebes de nuevo. Cuando notes que las hojas se han encogido, oscurecido y crujen al tacto sabrás que ya están listas para almacenar.
CONCLUSIÓN
Si vives en una zona de clima húmedo y cálido te va a resultar complicado secar tus plantas aromáticas de forma natural al aire libre, ya que ello requiere que el ambiente esté seco y fresco.
Como alternativa, puedes optar por secarlas al horno o en el microondas.

