La poda de la hierbabuena es una tarea sumamente importante ya que, al contrario de lo que pudiera pensarse, ayuda a la planta a crecer mejor y más frondosa.
Mediante la poda de la hierbabuena, eliminaremos todas las hojas y ramas dañadas evitando que los parásitos se alojen en ellas y, además, conseguiremos despejar y airear los tallos, lo cual va a favorecer la aparición de nuevos brotes sanos.

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CUÁNDO PODAR LA HIERBABUENA
Independientemente de si hemos sembrado las semillas o hemos trasplantado una maceta, hay que esperar a que la planta tenga 15-20 cm para realizar las primeras podas. Si hemos sembrado semillas esto ocurre aproximadamente en 5 meses.
Hay que tener en cuenta que la intensidad del aceite esencial y del sabor de sus hojas y tallos disminuye después de la floración. Es por ello que debemos asegurarnos de podar nuestra planta de hierbabuena de forma regular para que no florezca.
La floración ocurre al segundo año, con lo cual es recomendable esperar hasta entonces si queremos recolectar unas hojas especialmente sabrosas y olorosas. Pero debemos estar atentos para que las flores no lleguen a florecer, de ahí que sea tan importante podar con regularidad las puntas de los tallos de la planta.

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TIPOS DE PODA
Existen 2 tipos de podas principales: la de mantenimiento y la de renovación.
PODA DE MANTENIMIENTO
Es la que debemos ir haciendo regularmente durante todo el año para deshacernos de todas las hojas y ramas dañadas o secas.
La finalidad de este tipo de poda es ir dejando espacio para que crezcan nuevas ramas y hojas sanas.
PODA DE RENOVACIÓN
Se trata de una poda más drástica que debemos hacer una vez al año, después del invierno. Consiste en cortar todas las ramas a ras del suelo para que comiencen a crecer nuevos brotes con el inicio de la primavera.
La finalidad de este tipo de poda es rejuvenecer la planta para que crezca con más fuerza y energía.
CONSUMO
Si vives en una zona de clima templado donde hay abundante sol y pocas heladas, podrás disponer de hierbabuena fresca durante todo el año.
Si vives en zonas donde el clima es frío, con heladas y poco sol en invierno, tendrás que conservar tus hojas de hierbabuena para disponer de ellas durante los meses más fríos. Para ello, se recomienda realizar una poda al final del verano y dejar secar las ramas podadas a la sobra durante 3-4 días. Luego puedes conservarlas en un bote de cristal o bolsa de conservación de alimentos.




