El huerto de toda la vida es el que se cultiva directamente en campo abierto y al aire libre ya que se tiene la posibilidad de disponer de una gran extensión de tierra .
Lo normal es que con un huerto de este tipo se pueda abastecer a una familia de alimentos durante todo un año, incluso se le puede dar un nivel más comercial y convertirse en un profesional de la agricultura que sea capaz de abastecer a mercados de frutas y verduras.
¿Qué necesito para cultivar un huerto de toda la vida
- Escoger bien la ubicación del terreno: debe tener buena orientación y recibir bastante luz.
- Asegurarnos de que el suministro de agua llega hasta nuestro huerto. Tened en cuenta que en verano se requerirá un riego casi a diario.
- Aunque no hay un límite mínimo en cuanto a tamaño, se recomiendan unos 40 m2 para conseguir una producción básica de hortalizas.
Para empezar hay que labrar la tierra con una azada o monocultor.
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COMPARATIVA DE LAS MEJORES MOTOAZADAS Y MOTOCULTORES
Para conseguir un terreno ideal para sembrar debemos obtener una superficie con una textura fina y sin terrones, por lo que desharemos las piedras grandes y la materia vegetal vieja que se forma cuando se labra la tierra. Finalmente pasar el rastrillo para anivelar y alisar la tierra.
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Esparcir el estiércol por toda la superficie con un grosor recomendado entre 0,5 y 5 cm.
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Existen diferentes maneras de preparar la tierra. Hay quien hace surcos,caballones, bancales… Los bancales elevados tienen muchas ventajas, como limitar el espacio cultivado y evitar que pisemos la tierra del cultivo.
Preparar los bancales elevados, por ejemplo, 1,20m x 5 m, dejando pasillos de 50cm.
Para ello, coger tierra de los pasillos y depositarla sobre los bancales hasta que la altura del bancal sea aproximadamente 50cm. Pasar el rastrillo para distribuir la tierra uniformemente y finalm,ente dar forma inclinada a los laterales del bancal con el rastrillo.
Una vez hechos los bancales hay que pensar en un sistema de riego (manual, por inundación, por aspersión o goteo) y finalmente planificar la producción y rotación de los cultivos alternando las más y menos exigentes.
Las exigentes necesitan de muchos nutrientes como son: patatas, calabazas, calabacines, tomates, pimientos, berenjenas, melones, pepinos y sandías. Las poco exigentes serían las cebollas, ajos, guisantes, los garbanzos o habas. Planta medianamente exigentes serían las acelgas, lechugas, escarolas, puerros y rábanos.
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